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domingo, 7 de noviembre de 2010

Momentazos fílmicos: Deliverance

Deliverance es de esas películas que yo denomino "incómodas". Dirigida por John Boorman en 1972, narra el viaje de unos individuos de clase acomodada que pretenden encontrar su raíces como hombres en los bosques de Georgia. Interpretada de forma magistral por Jon Voight, Ned Beatty, Burt Reynolds y el resto del elenco, contiene escenas que jamás abandonan a quién la ve. Una de ellas está protagonizada por Lonnie (Billy Redden), un redneck retrasado  que toca el banjo como los dioses y Drew Ballinger (Ronny Cox) a la guitarra.

Momentazos catódicos: 23

Era la primera temporada de Dikembe Mutombo en la NBA. Su equipo, los Nuggets, se enfrentaba a los míticos Bulls de Michael Jordan.
A tres segundos para el final, el 23 de Chicago se dirigió a la línea para ejecutar el último tiro libre de la noche, y, mirando al pívot rookie, dijo:
-Este te lo dedico.
Cerró sus ojos, lanzó la bola y consiguió el punto. Finalizó entonces la conversación diciéndole al congoleño:
-Bienvenido a la NBA.

lunes, 18 de octubre de 2010

Puto mundo

viernes, 1 de octubre de 2010

Momentazos fílmicos: Watchmen

Un insolente joven que respondía al nombre de Zack Snyder realizó en 2004 una grandísima puesta al día de Dawn Of The Dead, la segunda parte de la mítica saga de George A. Romero, que me dejó alucinado y expectante a sus siguientes pasos. Como quiera que su siguiente ejercicio fue la interpretación cinematográfica del 300 de Frank Miller, y el resultado fue una maravilla visual de primera magnitud -independientemente de las lecturas que quieran hacerse de las andanzas hormonadas de Leónidas y sus chicas- caí rendido ante el talento del genio de Green Bay.
Y es que, en un nuevo alarde de osadía, anunció que iba a trasladar a la pantalla ni más ni menos que el Watchmen de Alan Moore, oiga. Una adaptación que se pretendía imposible, que había hecho desistir a magos del celuloide como Terry Gilliam, un trabajo que habría de enfrentarse al airado examen de millones de talibanes amantes del comic original...
Una vez más, el resultado me cautivó. A pesar de los cambios introducidos en el desenlace y de la omisión de partes de la obra para que el metraje pudiese explotarse comercialmente de forma racional, Snyder consiguió clavarme en la butaca del cine implorando que la película no acabase. El  Rorschach de Jackie Earle Haley tuvo gran parte de culpa.


"Parece que no lo entendéis. Yo no estoy encerrado con vosotros. Vosotros estáis encerrados conmigo."

viernes, 21 de mayo de 2010

Momentazos fílmicos: Hedwig And The Angry Inch

Un día, saltando por esos mundos ciberespaciales, llegué a un sitio donde se hablaba de un extraño musical convertido en película. Una cinta de culto, decían, sobre una cantante transexual de una banda de rock "mundialmente ignorada". Lo sorprendente del caso era que dicho musical había sido escrito y dirigido por Cameron Mitchell, un actor de serie Z conocido en nuestro país por interpretar uno de los papeles protagonistas de "El Gran Chaparral". Mitchell era el paradigma de macho-macho, así que, intrigado por aquel bizarro experimento, me puse a recabar información sobre la película, que obviamente acabó entrando por la mula más pronto que tarde.
Y descubrí que este Cameron Mitchell se llamaba en realidad John Cameron Mitchell; que tenía más bien nada que ver con aquel Buck Cannon de la ficción televisiva y que "Hedwig And The Angry Inch" era un musical denso y hermoso sobre una hermosa mujer con un alma todavía más hermosa.
Musicada de manera magistral por Stephen Trask (en cuanto terminas de verla corres a por la BSO), Hedwig contiene momentos de furiosa simpatía, intenso dolor, mágica ternura y cruda desesperación, haciendo siempre gala de una inteligencia tan difícil de encontrar que acaba enamorando a quién tiene la suerte de disfrutarla.
Quizás por todo ello es difícil seleccionar un solo momento, así que he decidido incluir en esta entrada las dos versiones de "Wicked Little Town", reflejo de los vaivenes dulces y amargos que pueblan esta curiosa y muy recomendable obra.



"Pero puede que en el cielo no haya nada más que aire.
Y no hay ningún diseño místico,
ningún amante cósmico predestinado.
Nada que puedas hallar
que no pueda ser hallado"

sábado, 8 de mayo de 2010

Dudas razonables 8

Me pregunto por qué Felipe González pertenece a un Comité de Sabios que trabaja para la Unión Europea...



... y José María Aznar no.




A lo mejor es que en Europa saben algo que yo no sé...

domingo, 17 de enero de 2010

¿He vuelto? Vaya usted a saber

En el interín, la mejor versión de Queen ever.



Vía Manuel M. Almeida.

Link del día: En Si bemol 2.0

jueves, 31 de diciembre de 2009

El vídeo que Escolar jamás publicaría



... y feliz corpiño año nuevo a todos, todas.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

viernes, 4 de septiembre de 2009

Bakala Fet

Yo sólo quería saber qué se siente...

miércoles, 12 de agosto de 2009

Mitos y Leyendas



... Y ustedes vosotras dirán: "¿Quién copoño es el rubiales que nos presenta hoy el abominable Fétido?". No preocuparse, no es nadie que me haya mandado emilios insultantes o que haya escrito cosas feas acerca de mis iniciativas subnornéticas. Estarse tranquilos, que les contesto.

El individuo en cuestión (ahora unos años más ajado) se llama Ross Rebagliati (Pronounced: rehb-lee-ah-tee), e hizo historia al ser el primer medallista olímpico en la disciplina de snowboard, allá por el año 1998 en los juegos de Nagano. "¿Ese es todo su mérito?" -se preguntarán. Pues no. Su logro, aparte de declararse admirador de la música de Frank Zappa, Marley y Cypress Hill, es haberlo conseguido fumao como un piojo. Motivo por el cual el COI -refugio de vividores impenitentes y fascistas jubilados- le retiró el preciado trofeo.

Decía Jay Leno, quién por cierto le acuñó el apodo Nickel-bag-liati (nickel-bag viene a significar bolsa de cinco dólares de hierba), que no sólo se merecía una sino dos medallas de oro. Una por ganar la competición y otra por haber conseguido levantar el culo del sofá para ir a participar estando colocado como un puma.

"1998...", dirán. "Y el palomo este inscribe su blog en la categoría 'actualidad' de un concurso...", dirán. "Con dos cojones", dirán. Probablemente porque les quedan aún muchos blogs que leer en su ronda diaria y estaban deseando que esta entrada tuviese una extensión máxima de cuatro líneas. Pues sus vais a joder. Porque encima hay youtube.

Y es que esta era únicamente la introducción al vídeo que vais a ver, de varias horas -vegetales- de duración. Un vídeo que narra la historia del mejor deportista español de todos los tiempos. ¿Que no sabéis a quién me refiero? Ajo y agua, que diría Fabra. ¡Hala! ¡A darle al play!

jueves, 23 de julio de 2009

Discos Redondos. Capítulo III

Normalmente un LP decente suele constar de dos o tres temas buenos y una decena de relleno. Esto, a juicio del que suscribe, no ocurre en las obras descritas a continuación.
Con ustedes, la tercera entrega, sin orden ni concierto, del hilo musical de los ascensores de Putada Ville.

Iggy Pop
The Idiot. 1977


¿Qué puede ocurrir si en el Berlín de los 70 se reúnen Iggy Pop y David Bowie en plena efervescencia sicalíptica y creativa en presencia de otros seres como Lou Reed o Brian Eno y sus estrategias oblicuas? Obviamente, "The Idiot", el elepé más paranoico de la Iguana y un compendio de obsesiones reiterativas e hipnóticas entre electrónicas y metálicas. Uno de esos trabajos que te hacen viajar en el tiempo a saborear las primeras veces que lo escuchaste. Una virguería.






The Clash
London Calling. 1979


En los años dorados del punk había dos bandas que destacaban sobre las demás. Por un lado los Sex Pistols, autodestructivos, gamberros... hacían de su falta de técnica musical y de su nihilismo pesimista un mérito, y por otro lado, The Clash. Una banda con conciencia de clase, luchadores de izquierdas y con un talento brutal para la composición de temas, de hecho no era extraño que sacaran dobles -como el caso que nos ocupa- o algún triple LP, como el "Sandinista!" que publicarían un sólo año más tarde. Su eclecticismo no tenía parangón y pasaban del ska al rockabilly o al soul sin despeinarse. Una de las mejores bandas de la historia del pop sin discusión.


Stone Temple Pilots
Purple. 1994


En 1992, mi colega X -mi proveedor musical de entonces- me dejó un cd de un grupete bastante desconocido por estos lares. Cuando lo puse en mi equipo, una potente y masiva descarga de watios musicales invadió la habitación. El flechazo fue instantáneo, aquella maravilla se llamaba "Core". Sus autores eran los STP, una banda a la que sus detractores acusaban injustamente de fusilar a otros grupetes grunchi. No faltaron los pueblerinos que simplemente los denostaban por no haber nacido en Seattle, sino en San Diego. El magnífico hacer del enfant terrible Scott Weiland y los hermanos DeLeo, hizo que muchas bocazas tuvieran que cerrarse.
Mas hoy no traigo aquel impresionante debut, sino el segundo LP de la banda: "Purple", otra virgueria que contiene una de las más hermosas canciones de "amor" de la historia del rock "Interstate Love Song".


Green Day
Dookie. 1994


No voy a descubrirle a nadie la banda de B.J. y compañía, un trío que ahora en su madurez sólo responde ante sí mismo y se dedica a hacer ópera-rock de forma magistral, devenido en Clash del siglo XXI. En los primeros 90 eran una banda punki que se movía por ambientes marginales, hasta que firmaron con una major y dieron el pelotazo: "Dookie". Un elepé repleto de éxitos comerciales y artísticos, una brisa de energía juvenil que continúa siendo una delicia escuchar. Por entonces me sorprendía una cosa: Nirvana y otros grupetes de la época necesitaban guitarras de apoyo para dar potencia a sus conciertos; estos tres niñatos con sus simples guitarra, bajo y batería, daban una caña descomunal.


Sum 41
All Killer No Filler. 2001

Otros tipos simpáticos y comprometidos. Un compromiso que casi les cuesta la vida mientras colaboraban en un documental sobre la guerra del Congo como parte activa del grupo War Child Canada. Hicieron un disco llamado "Chuck" y publicaron un álbum en directo llamado "Go Chuck Yourself" en honor a Chuck Pelletier, el colaborador de Naciones Unidas gracias al cual salvaron el pellejo.
Pero no están aquí por sus buenas obras, que también, sino por un LP que no tiene desperdicio. Una magnífica serie de canciones pop con reminiscencias punk y guitarras jevimetaleras unidas a una pose hiphopera que les abriría las puertas a colaboraciones con Iggy Pop, Rob Halford y muchas otras bestias de la escena del rock and roll.


Suede
Suede. 1993

En 1993, Bowie se dedicaba a intentar rescatar su carrera con "Black Tie, White Noise" tras unos cuantos elepés perfectamente prescindibles sin caer en la cuenta de que se estaba reencarnando en la persona de un tal Brett Anderson, que en compañía del guitarra Bernard Butler iba a dar los primeros pasos para la resurrección del brit-pop en los 90. Guitarras poderosas, riffs cautivadores, voz sugerente y pose glam. ¿Quién da más?





Próximamente más, pero no mejor porque es imposible.

lunes, 13 de julio de 2009

De la pena de muerte

Soy una persona que se opone frontal y totalmente a la pena de muerte.
O más bien se oponía.

Porque a día de hoy considero que sería un justificado y merecido castigo a los "creativos" publicitarios de ING.



domingo, 12 de julio de 2009

Banksy vs. Bristol City Museum


Manipula que algo queda


Una prueba de lo sencillo que es mandar un mensaje falso cuando interesa. El mesías negro captado en comprometedora instantánea; Obama el salido, orgasmo libeggal al canto. Confidenciales y digitales, medios carcundos todos, cebando a las huestes con su versión "pertinente" de los hechos.
Cuando la versión íntegra sale a la luz, observamos que tal adjetivo -íntegro- cae pero que muy lejos de la actual ubicación de algunos -muchos- "informadores".
Lo de Sarkozy ya es otra historia.

martes, 30 de junio de 2009

Cosas que hacer en Putada Ville cuando estás muerto

Tercera:
True Blood es la mejor serie de vampiros/criaturas de todos los tiempos.

miércoles, 3 de junio de 2009

lunes, 25 de mayo de 2009

Momentazos fílmicos: Criaturas Celestiales

Apesta a Excrementos 2, 7 de enero de 2008.

WARNING:Esta entrada es un completo spoiler, así que si aún no has visto "Criaturas Celestiales" y tienes pensado hacerlo, ni sigas leyendo ni, por supuesto, veas el vídeo.

Nuestro idolatrado Peter Jackson (ahora director de masas con más óscars que Katharine Hepburn), de quién ya incluimos algún otro momentazo con anterioridad, se pasó al cine serio tras dinamitar para los restos el género gore con "Braindead". Para ello eligió una historia basada en hechos reales: dos adolescentes en Nueva Zelanda que viven en un mundo de fantasía paranoica donde caben desde Mario Lanza hasta Orson Welles, planean un acto que culminará su aventura en eterna unión. La escena que proponemos es la ejecución de ese acto: los miles de litros de sangre y vísceras de las aventuras cinematográficas previas de Jackson no consiguieron perturbarnos ni una infinitésima parte de lo que logró el clímax de esta Película con mayúsculas.

Las jóvenes fueron condenadas a cinco años de prisión tras los luctuosos acontecimentos. En la sentencia se les condenaba a no volver a verse jamás. Y así fue.

Juliet Hulme (Kate Winslet ), tras cumplir su condena, publicó una serie de best-sellers históricos bajo el pseudónimo de Anne Perry. En la actualidad continúa publicando con éxito sus novelas sobre un detective de la época victoriana llamado Thomas Pitt y su señora esposa, Charlotte.

Pauline Parker (Melanie Lynskey) permaneció un tiempo bajo vigilancia tras ser puesta en libertad antes de viajar a Inglaterra. Se convirtió al catolicismo y en 1997 dirigía una escuela de equitación en Kent, con el nombre de Hilary Nathan.

sábado, 25 de abril de 2009

Momentazos catódicos

Ya he expresado con anterioridad mi devoción por la comedia "Boston Legal". Esta serie trata de las andanzas de un bufete de abogados de Boston. Se encarga de los casos más disparatados, hilarantes y variopintos que uno pueda imaginar.
Sus protagonistas indiscutibles son James Spader, que interpreta al brillantemente locuaz Alan Shore, un letrado de tendencias claramente progresistas, y William Shatner, quién, en un broche de oro a aquella carrera que iniciara con Star Trek, da vida a Denny Crane, una vieja gloria de los tribunales que nunca ha perdido un caso y se halla en las primeras fases del Alzheimer. Crane es un crápula más neocón que el gabinete Bush en sus mejores momentos.
Los une una amistad rayana en el amor; admiración y respeto mutuo por encima de sus diferencias ideológicas. Finalizan todos los episodios debatiendo sobre lo humano y lo divino en los cómodos sillones de una terraza con vistas al skyline nocturno de la capital de Massachusetts, acompañados por unos -se supone- buenos puros y un aún mejor copazo de whisky. No es poco habitual que acaben durmiendo juntos.
El episodio que nos ocupa se emitió hace un año en los EE.UU., el mesías no había accedido aún a la Casa Blanca. En él, los representantes legales de un discapacitado negro acusado de violar a una niña de ocho años, piden a Shore que lleve la apelación del caso ante el Tribunal Supremo. Por lo que se ve, entre los letrados de los States, es el culmen de una carrera.
Crane, en cuyo currículo no figura esa etapa, ruega a Shore que le permita acompañarle. Consciente del riesgo que corre -Denny es capaz de bajarse los pantalones, insultar a un juez o liarse a tiros en la sala- Alan se muestra reticente, pero a la postre consiente.
Carl Sack -John Larroquette, el fiscal Dan Fielding de "Juzgado de Guardia", aquella serie que tan mal ha envejecido-, jefe de personal del bufete, advierte a Shore de las imprevisibles consecuencias de su decisión; pero este es incapaz de negarle a su amigo el sueño de una vida, así que la suerte está echada.
Un grupo de asesores prepara, con una sesión en la que representan a cada uno de los nueve jueces del tribunal, a nuestro chico para su intervención. Le aconsejan que se muestre humilde, que no hable de su cliente, que no actúe con su desparpajo habitual, que se ciña a los datos de forma ajustada, que se centre en el único juez que puede variar su voto ya que el empate a cuatro está garantizado, etc., etc..
En vísperas de la vista, ya en Washington, Shore se encuentra a Crane empitrocándose en un karaoke. Enfadado, lo arrastra al hotel. Una vez en la habitación, Denny le confiesa que no quiere intervenir, que se conforma con estar sentado en silencio. Eso sí, al contrario que los asesores, le pide que sea más Alan Shore que nunca. Que machaque a los jueces (santo rollo que me estoy largando...).
Aclarar un par de cosillas más: los actores dan vida a los jueces que están actualmente en el Supremo (puede observarse el parecido físico en el enlace a la wiki de ahí arriba), las acusaciones (toma spoiler) que vierte David E. Kelley, creador y productor de la serie, por boca de Alan Shore, son verdades demostradas, y Denny Crane recibe la presencia de sus señorías en la sala con un sonoro cuesco.
Por cierto, traducir y montar los subtítulos de lo que vais a ver me llevó un par de tardes, así que, antes de que la Sinde (es broma, Blue) me lo borre por cagarme en el copyright: ¡Haced el favor de verlo! Sobre todo tú, Maya.
Los errores de sincronía son a causa del puto programita de pegotear subtítulos, así que a mí no me miréis. Y me ha costado un huevo subirlo con mi puta conexión a pedales de timofónica (6 megas... ¡y un mojón!). Pues hala, ahí os lo dejo, que voy por unas endibias con roquefort.





Notas del T.:
* Amicus: Informes que se envían a la Corte Suprema de los Estados Unidos para ayudarles en sus deliberaciones sobre determinados asuntos.
**Exxon Valdez: Usa el puto google.

martes, 30 de diciembre de 2008

Discos redondos. Capítulo II

Normalmente un LP decente suele constar de dos o tres temas buenos y una decena de relleno. Esto, a juicio del que suscribe, no ocurre en las obras descritas a continuación.
Con ustedes, la segunda entrega, sin orden ni concierto, del hilo musical de los ascensores de Putada Ville.

Stone Roses
Second Coming. 1994


Shaun y Ed están lanzando vinilos a un par de zombies que se encuentran en su jardin. Ed pregunta antes de pasarle nueva munición a Shaun: "¿Stone Roses?" "¡No!", responde este. "Es el Second Coming", aclara Ed. "¡Pues a mí me gusta!", sentencia Shaun.
Y a mí me ocurre lo mismo. Tras el celebrado y aplaudido por la crítica debut de la banda de Manchester con su disco epónimo, hubieron de pasar cinco años para que dejasen de ver fútbol y trasegar birras y se pusiesen a currar. El resultado fue un LP vitamínico y guitarrero con temas maravillosos como "Love Spreads", "Ten Storey Love Song", "Good Times" o "How Do You Sleep". Probablemente por las expectativas generadas a lo largo de un lustro de silencio, la crítica los vapuleó. Yo, sencillamente, lo flipé.


Ugly Kid Joe
America's Least Wanted. 1992


Desde versiones de Harry Chapin (la entrañable y triste Cats In The Craddle), hasta himnos a la grosería y la molicie vecinal como Neighbor, los jeviorros californianos Ugly Kid Joe se curraron un álbum con el que no caben medias tintas: o lo amas o lo odias. Electricidad, potencia y buen hacer musical a raudales. Y mucha mala baba. Adorable.







Remy Zero
The Golden Hum. 2001


Es un álbum tan inofensivo que no sé por qué razón lo añado a esta lista. Bueno, en realidad sí lo sé: porque me parece cojonudo. La banda de Cinjun Tate no había publicado ningún LP cuando unas demos que movían para buscarse las judías llegaron a las manos de los chicos de Radiohead. Fue suficiente para que los invitasen a acompañarlos en una gira por los States. Un par de discos los auparon a la categoría de "nextbigthing" y como suele ocurrir, grabaron el que aquí citamos justo antes de separarse. Pop sin pretensiones con una poderosísima voz y un más que correcto ropaje instrumental. El tema "Save Me" sirve como sintonía a la serie "Smallville".


Hot Action Cop
Hot Action Cop. 2003


Un extraño personaje que se muda de Manhattan a Nashville no para hacer country, sino para dar caña funkrockera. Su hasta ahora único trabajo es de esos que te dejan ojiplático y boquiabierto tras una primera escucha. Sexo en letra y música, síncope y relax, piedra y pluma. Magistral.








System Of A Down
Toxicity. 2001

¿Qué ocurre cuando metes en la coctelera un buen montón de thrash metal, folklore armenio y activismo político? Toxicity.
La banda de Serj Tankian y Daron Malrakian me enamoró con unas sencillas armonías vocales, las del tema Chop Suey. Ocupaba el número 1 en las listas yanquis cuando los ataques del 11-S y fue retirada de las antenas por esas gaseosas razones que nuestros atentos guardianes esgrimen para hacer gilipolleces: uno de los versos decía "I don't think you trust in my self-righteous suicide".
ATWA, Toxicity, Aerials... Soberbio.


The Black Crowes
Shake Your Money Maker. 1990

Vitamina pura y dura. El debut de la banda de blues rock de los hermanos Robinson es otro de esos milagros que se dan muy raramente. Su majestuoso cóver del clásico "Hard To Handle" de Otis Redding no destaca especialmente entre el cúmulo de grandísimos temas que componen el disco. Si tuviese que definir la palabra "alma" en lo relativo a lo musical, este LP sería parte de la definición.







Próximamente más, pero no mejor porque es imposible.